martes, 4 de diciembre de 2018

POR LA ECONOMÍA


En nuestra anterior reflexión “El último hombre de Europa”, decíamos lo siguiente:

En nuestros días, encontramos la figura de ese omnipresente dictador, en el Sistema Capitalista. En la obra de Orwell esa mítica imagen del Gran Hermano, aparece en el fondo de las telepantallas, es la imagen de quién todo lo ve, de quién todo lo vigila, de alguien omnipresente. En nuestros días, ese papel lo ejerce el Capitalismo, que se encuentra omnipresente en todos nuestros actos, nos inunda, nos invade, nos vigila, nos controla, se encuentra dentro de nosotros mismos, forma parte de nosotros, de nuestras organizaciones políticas y sociales, nadie lo cuestiona, (es curioso que hoy en día, no exista ningún partido político que cuestione el capitalismo como sistema, incluso los llamados anti-capitalistas, se encuentran plenamente integrados/as en el sistema capitalista), es algo que está ahí, que se apodera de nuestra intimidad, que lo sabe todo de nosotros. Es nuestro actual GRAN HERMANO.

El Capitalismo, este Gran Hermano que nos vigila y nos controla, se vale del Mercado para introducirse en nuestras vidas y en nuestros sueños y así a través del Mercado el Capitalismo se amamanta, aumentando día a día sus cuotas de Poder. Pero el Mercado se vale de un concepto “casi” sobrenatural porque es utilizado como si fuera palabra de dios, su evangelio es el concepto: ECONOMÍA. Podemos leer en Economipedia, que economía es:

“una ciencia social que estudia la forma de administrar los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas. Además, también estudia el comportamiento y las acciones de los seres humanos”.

Como definición no la vemos nada mal. El problema lo encontramos cuando la Economía se pone al servicio del Mercado, pues como decíamos en nuestro escrito anterior, el Mercado es como el “brazo armado” del Capitalismo. Primero, el MERCADO, convierte a la Economía en, Economía de Mercado, o sea la Economía al servicio del Mercado, y por tanto al servicio del Gran Hermano, el Capitalismo. A partir de este momento ya no existe otra economía que no sea la Economía de Mercado, quedando totalmente manipulada la definición anterior de Economía. No es lo mismo, ECONOMÍA “como ciencia que estudia la forma de administrar los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas”, que la ECONOMÍA como ciencia puesta al servicio del Mercado, (y como decíamos en el escrito anterior), para satisfacer las ansias de poder del Capitalismo. La confusión y la manipulación es tal que ya nadie entiende la ECONOMÍA de ninguna otra manera que no sea para satisfacer las necesidades del Mercado, o sea, como ECONOMÍA DE MERCADO.

Así, la Economía convertida en Economía de Mercado, estudia (como dice la definición de Economía) “el comportamiento y las acciones de los seres humanos”, pero lejos de que estas conclusiones sirvan para administrar los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas, servirán para amamantar las ansias de poder del Capitalismo, reflejadas en las estrategias del Mercado.

Y así comienza una nueva religión, hecha dogma de fe: La ECONOMÍA de MERCADO.

Por la Economía de Mercado, se hace TODO, se manipula TODO, se deteriora TODO, se cierran los ojos ante TODO, se hace TODO superficial, se idiotiza a la población, se pierde la ÉTICA y la MORAL, se olvidan los referentes naturales, se compran y venden valores como la Honradez, la Dignidad, la Fidelidad, la Autenticidad, la Honestidad, etc…,. Hoy en día no encontramos ningún espacio en el que este dogma de fe sea puesto en cuestión. Toda nuestra existencia está mediatizada por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· Es recibido en España el presidente chino Xi Jinping con todos los honores y con un despliegue policial para su protección sin precedentes
· Manuela Carmena entrega las Llaves de Oro de la ciudad de Madrid al dictador chino  Xi Jinping

Mientras; en China la represión de la sociedad civil también es sin precedentes, en la era moderna del gigante asiático.

"Han endurecido su control de los medios tradicionales y las redes sociales a través de la censura; han aprobado regulaciones restrictivas sobre la conducta religiosa que cae fuera del control gubernamental; han asfixiado a la sociedad civil independiente; y han reprimido a minorías como las de Tíbet o Xinjiang". Durante el mandato del dictador que es recibido en España con todos los honores, han regresado las "confesiones" televisadas, una práctica común durante las purgas maoistas que ha vuelto con fuerza al “prime time” de los canales chinos colocando frente a las cámaras a detenidos de la campaña anticorrupción, disidentes políticos, abogados y hasta al trabajador sueco de una ONG, Peter Dahlin, quien tuvo que pedir perdón públicamente por "causar daño al Gobierno y dañar los sentimientos de la sociedad china". Lo mismo que nos narra Orwell en su gran obra 1984”.
Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· España batió un récord en la venta de armamento a Arabia Saudí el año en que estalló la guerra de Yemen
· En los últimos cuatro años, EEUU pasó de vender a Arabia Saudí, 1641 millones de dólares en armas a 8.998 millones. Reino Unido de 1691 a 3.390 millones. Francia  de 254 a 529 millones, España de 294 a 352. 
· La Unión Europea han exportado armamento y material de defensa por valor de 37.000 millones de euros entre 2003 y 2014 a 63 países en situación de conflicto armado o tensión. Una venta que, en la mayoría de los casos no ha contribuido a mejorar la seguridad de esos países y en otros muchos, la ha empeorado, llevando a lo que tuvimos a bien definir en 2015 como “crisis de los refugiados”.

Mientras; los trabajadores de Navantia, de la fábricas de armamento de EEUU, Reino Unido, Francia y España, pueden alimentar a sus hijos, a sus familias, tener una vida cómoda y estable y consumir libremente en el black Friday, beneficiándonos la población en general de los impuestos que aportan a las arcas públicas estos instrumentos de muerte y destrucción, que fabrican y que las empresas y el Estado vende a esta sanguinaria dictadura:

· Al mismo tiempo; en Yemen Alrededor de 85.000 niños menores de cinco años han podido morir a causa de la desnutrición durante los tres años de guerra y casi la mitad del país, 14 millones de yemeníes, están al borde de la hambruna. “Por cada niño víctima de las bombas y las balas, hay decenas que se mueren de hambre y eso es algo que se puede prevenir”, así como el enorme sufrimiento de los niños que perecen de esa manera. “Las funciones de sus órganos vitales se ralentizan hasta que finalmente se paran; algunos están tan débiles que ni siquiera pueden llorar”.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· El mundo mira para otro lado, para no encontrarse con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ordenado por el dictador saudí.
· El Rey emérito de España estrecha la mano del sanguinario dictador saudí.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· Se cobran las bolsas de plástico, aunque esta medida no sirva para nada, en lugar de prohibir su fabricación.
· No se favorecen las energías alternativas y descentralizadoras, aunque sean más limpias, efectivas y respetuosas con el medio ambiente.
· Se publicita a los cuatro vientos, la necesidad del reciclado, pero se ignora la imperiosa necesidad de reducir el consumo.
· Se permite la obsolescencia programada, aunque sea perjudicial para el planeta.
· Se agotan los recursos, se contaminan los mares, se contamina el aire, se fabrican medicamentos que no curan las enfermedades pero provocan otras, se prohíben la medicinas alternativas y tradicionales, porque no están demostradas científicamente, al no haber sido suficientemente investigadas, pues no son rentables para las grandes multinacionales que controlan las investigaciones científicas.
· Se permite la contaminación de la tierra, del aire, de las aguas, de las plantas, con infinidad de productos químicos la mayor parte de ellos potencialmente cancerígenos.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· Se arrasan bosques, se talan árboles milenarios, se les roba a los pueblos indígenas sus hábitat, se les introduce enfermedades desconocidas para ellos y se les extermina.
· Se les venden a los agricultores de los países en desarrollo, sin ningún tipo de control, productos químicos, insecticidas y herbicidas, prohibidos en los países ricos.
· Las multinacionales se apoderan de grandes extensiones de terreno en los países pobres, desplazando a las poblaciones autóctonas y creando monocultivos para alimentar a la población de los países ricos, mientras, la población nativa trabaja para estas empresas, malviviendo con salarios de miseria, al mismo tiempo que se destruye su hábitat y su forma de vida tradicional.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· Hay 65 millones de personas que han huido de sus hogares. 41 de ellos son desplazados dentro de las fronteras de sus propios países y 21 millones son o tratan de obtener el estatus de refugiado en otros Estados.
· Miles de personas están muriendo cada año en el Mediterráneo.
· Los países ricos cierran sus fronteras a las personas que huyen de las guerras, y los conflictos que estos mismos países han creado, con sus ventas de armamento y el espolio de los recursos naturales de los países empobrecidos.

Por la ECONOMÍA al servicio del MERCADO:

· Se atonta y se idiotiza a la población, a través de la cultura de la “idiotización”, difundida y promocionada por los canales “basura” y desde la “basura” de su programación.
· El Estado completa la “idiotización” de la sociedad a través de la democracia representativa, anulando la participación y la iniciativa de la población.

EN CONCLUSIÓN:

Cuando la Economía se pone al servicio del Mercado y no se pone al servicio de las personas, convirtiéndose en una nueva religión, y aceptando la sociedad idiotizada sus mandatos como dogmas de fe, no nos puede extrañar nada de lo que estamos viendo y viviendo, ni lo que desgraciadamente puede estar por llegar.
Si no paramos esta amnesia mental y colectiva en la que nos ha introducido la Economía al servicio del Mercado:
· primero dejando de votar a los voceros del Mercado,
· y segundo y paralelo a lo anterior, tomando conciencia de que nuestra responsabilidad no se encuentra en delegar, sino en tomar las riendas haciéndonos responsables y protagonistas de nuestros propios actos y de nuestro desarrollo.

Nada se podrá hacer.

Como decíamos en nuestra anterior reflexión: “… el Capitalismo es de naturaleza “vampiresca”, para alimentarse, para aumentar su Poder, va destruyendo precisamente todo lo que le va proporcionando el Poder”.

O paramos YA, al Capitalismo y a su propia autodestrucción, y con el también la nuestra, o cuando queramos reaccionar puede ser DEMASIADO TARDE.